Se quebraron las palabras, justo antes de salir. Ya no fluye como antes, caudal disminuido... lecho de río herido.
Yo qué sé qué podría decirte cuando me mirás con tus bellos ojos grandes. Qué, que tenga exclusivamente que ver conmi-conti-go.
Estoy sudando el veneno, estoy dejando ir el daño, las infecciones viejas del alma.
No sé si ayuda escribirlo porque igual no puedo verlo.
No pude ver antes las cicatrices, ahora las toco con tu piel.
Quisiera devolverte sinceridades a cambio de las recibidas. Igual, sé que lo hecho es verdadero, qué más da si las palabras no vienen.
Ah, no quiero sentir dolor, perdón por esta vez.
Hoy no estoy dispuesta.
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